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“Plaza de Santa Fe y Cabildo” de Leonie Matthis.

Desde el 18 de marzo del año 2003, se encuentra en el Museo Histórico Provincial de Santa Fe “Brigadier General Estanislao López” la obra de Leonie Matthis denomina “Plaza de Santa Fe y Cabildo”. La misma fue otorgada, en un primer momento a préstamo por el Museo Provincial de Rosario “Dr. Julio Marc” para ser exhibida en el marco de la muestra “Evocando el Congreso Constituyente de 1853”
La obra de Leonie Mathhis.

Desde el 18 de marzo del año 2003, se encuentra en el Museo Histórico Provincial de Santa Fe “Brigadier General Estanislao López” la obra de Leonie Matthis denomina “Plaza de Santa Fe y Cabildo”.
Dada la importancia que implica para nuestro Museo, por el contexto que la obra representa en sus detallados aspectos de la vida colonial y poscolonial santafesina, en reiteradas oportunidades se renovó el préstamo de la misma hasta la actualidad que fue devuelta para su restauración.
Es necesario mencionar que si bien la obra es ilustrativa, es importante tener en cuenta que siempre existe una distancia entre el pasado, los documentos y obras que lo representan. Pese a ello, la obra que aquí nos ocupa, además de sus atributos artísticos, es una obra historiográfica en sí misma, por el recorrido y búsqueda documental que caracterizaba a la artista.
Leonie Matthis, nació en Francia y se radicó en Buenos Aires, a principios de siglo XX. En 1933 llegó a nuestra ciudad. En su obra retrata diferentes paisajes de la vida cotidiana. La obra “Plaza de Santa Fe y el Cabildo” representa de manera global y detallada la infraestructura urbana del periodo poscolonial santafesino, y las continuidades en la estructura social.
Para realizar estas obras con contenido y representación histórica, Leonie Matthis , “recorrió archivos y bibliotecas, consultó con eruditos e historiadores y finalmente se entregó a la realización de sus series históricas: el período colonial, los años de la organización nacional, la historia de la Plaza de Mayo, las misiones jesuíticas, el Potosí Colonial y el Cusco precolombino”. Es en este sentido que podemos afirmar que la obra de la artista se asemeja a la reconstrucción propia de un trabajo historiográfico, constituyéndose en una trama visual, que no queda exenta de las disyuntivas de la narración y el relato histórico.
A continuación presentamos, en primer lugar el contexto histórico que la obra de Leonie Matthis representa y luego la trascendencia que cobra la obra exhibida en las salas del Museo.

Santa Fe en el siglo XIX:
El contexto histórico que la obra representa.

A lo largo del siglo XIX la ciudad de Santa Fe, pese a los cambios políticos y económicos, conservó su impronta hispánica y tradicional.
La ciudad de Santa Fe presentaba una urbanización precaria y en forma alargada de SO a NE y rodeada de agua, las casas en su mayoría eran de construcción pobre, “...con tapiales de barro al frente, jardín, paredes también de barro y caña, en general techadas con paja. Sólo los edificios importantes, como las iglesias de San Francisco, de San Jerónimo, de La Merced y la Matriz, más alguna casa particular como las de los Aldao o los Diez de Andino, presentaban un aspecto menos frágil”.
La sociedad estaba organizada jerárquicamente por estamentos, la elite urbana, y los sectores populares.
La élite urbana se fue construyendo en base a la filiación, parentesco y el arreglo de los matrimonios, conformando estrechos vínculos económicos y políticos que posibilitaron el control de la ciudad por un reducido sector social. Parentesco y construcción del poder político son las bases de una sociedad de tipo tradicional. No obstante, la conformación de esta élite era dinámica, dado que a lo largo del tiempo, la composición cambiaba por “...el reclutamiento de nuevos miembros y la exclusión u oclusión de otros”.
Este sector social se diferenciaba en privilegios, vestimentas y ornamentaciones. Vestidos, peinetones, literas, y esclavizados, eran algunos de los detalles que los diferenciaban en la vida cotidiana.
Uno de los objetos de distinción era la litera o silla de manos, utilizada para el transporte de las autoridades en tiempos de la colonia. Para transportarla se necesitaba, de por lo menos cuatro esclavizados.
Los esclavizados se conseguían a partir del tráfico, que fue uno de los principales comercios durante el siglo XVIII. Las ciudades más importantes del Virreinato del Río de La Plata, los comercializaban en las plazas para ser adquiridos por las principales familias para diferentes trabajos domésticos. Se estima que para 1817, que el 27, 73% de la población santafesina estaba compuesta por afroamericanos y africanos. Asimismo es importante destacar, que ni la Asamblea del año 1813, que decretó la libertad de vientres, ni los años posteriores a la firma de la Constitución de 1853, significaron un cambio en la vida de los esclavizados, quienes aún en condición de “libertad” continuaron realizando las mismas tareas.
Otro aspecto de la diferenciación social eran los espacios de socialización. Por excelencia en el siglo XVIII y XIX, lo constituyeron las iglesias y la Plaza.
En esta época, la Plaza, era una gran manzana de tierra, prácticamente única durante todo el siglo XIX, conocida como Plaza de Armas , dado que frente a posibles o reales conflictos, los vecinos debían presentarse con sus armas. Además, era el centro donde se realizaba el trueque, las ceremonias y procesiones religiosa. A lo largo del siglo XIX, y XX la Plaza, recibió diferentes nombres, de Plaza de Armas, pasó a denominarse en 1816 el nombre de Plaza de la Independencia, luego Plaza del Congreso hasta 1880, donde recibe su nombre definitivo de Plaza 25 de Mayo.
La plaza se encontraba delimitada por dos de las principales instituciones coloniales y poscoloniales: La Iglesia y el Cabildo.
El Cabildo, era una institución colonial por excelencia, de una construcción rudimentaria y sufrió, hasta su demolición, varias modificaciones.
Se encargaba del gobierno de la ciudad, llevando a cabo las siguientes funciones, “salud, limpieza de las calles, provisión de agua, recaudación de impuestos, otorgamiento de permisos para vaquear, control de los mercados y las milicias, organización de festejos comunales y religiosos”. Asimismo, por su ubicación e importancia se constituyó en el escenario político y social de la ciudad de Santa Fe.
Sobre la cuadra Este de la plaza, se impone, también desde el período de la colonia, el santuario de Nuestra Señora de los Milagros. Este templo, se comenzó a construir en 1697, y pertenece a la Compañía de Jesús, “En la fachada se destaca la resolución del cuerpo central que enmarca la gran puerta de acceso, rematado por un juego de curvas y contracurvas barroquizantes, importante aún en su sencillez y primitivismo, la torre sólido volumen de austera decoración, completa la imagen del monumento…”

La obra y su relación con el Museo.

Todo lo detallado anteriormente se puede inferir en la obra de Matthis junto con otros objetos que componen el acervo y la exhibición del Museo.
El Museo, cuenta con la litera, la obra “La negra y el niño” de Sor Josefa Díaz y Clucellas, los peinetones de Carey, junto con los vestidos y atuendos de época entre otros.
Además, en la obra se deja ver la ubicación de la casa de los Diez de Andino, donde actualmente funciona nuestro museo.
La plaza, de donde se pueden inferir los cambios y continuidades de la misma y la ubicación de los centros de poder político, antaño institucionalizado en el Cabildo y a partir de las primeras décadas del siglo XX en la Casa de Gobierno de la provincia.
No obstante, como toda obra artística e historiográfica, es necesario mencionar que en la misma falta la cúpula del Convento de San Francisco, que por la época que la obra ilustra y por el ángulo de la misma, podría destacarse detrás de la casa de los Diez de Andino.
Por otra parte, del Cabildo se deja ver una bandera argentina, y la misma no se utilizó como tal hasta finales del siglo XIX, en este sentido es importante destacar que “No existía en 1814, ni 1850, ni 1861 una nación argentina consolidada que sirviese de marco de referencia a los habitantes del antiguo Virreinato del Río de la Plata. Tomar las fronteras de la actual República Argentina y proclamar, retrospectivamente, que todo conflicto dentro de ellas fue una guerra civil, implica una visión esencialista que bloquea toda capacidad de comprensión histórica”

                                                                                                Profesora Lucia Garrote
                                                                                                Profesora Analía Molinari

Bibliografía.
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AA. VV, INVENTARIO. 200 OBRAS DEL PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO DE SANTA FE, UNL, Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Colegio de arquitectos de Santa Fe, Fundación Centro Comercial, Santa Fe, 1993
CALVO, Luis María, VIVIENDA Y CIUDAD COLONIAL. EL CASO DE SANTA FE,ediciones UNL, Santa Fe, 2011
CHARTIR, Roger, “La Historia como representación y construcción”, ponencia, material digitalizado en www.saavedrafajardo.org/Archivos/Prismas/02/Prismas02-12.pdf
Revista Raices, La tercera, “Léonie Mathhis, el arte de pintar”, junio 2013
Revista, Nro. 2 “El camino de la Constitución. La Plaza de mayo y su contorno”, gobierno de la ciudad de Santa Fe, diario El Litoral, Santa Fe, abril 2010
Revista NOSOTROS, “Toda la luz para Leonie Matthis”, sábado 28 de Junio de 2003, material digitalizado en http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2003/06/28/nosotros/NOS-06.html
MAN, Ruben, RAÍCES AFRICANAS. Orígenes e identidad de los santafesinos. El Litoral, colección “Santa Fe, rostros y memorias”, Santa Fe, 2002
TARRAGÓ, Griselda, BARRIERA, Darío, capítulo 1: “Poder político y familias notables en el ocaso del orden colonial” en ADIÓS A LA MONARQUÍA DE LOS AÑOS REVOLUCIONARIOS A LA CRISIS DE 1820, tomo 4, colección Nueva Historia de Santa Fe, editorial prohistoria, diario La Capital, Santa Fe, 2006